jueves, 15 de enero de 2009

Esa extraña pasión por los aviones

Bayaguana, el pueblo donde crecí, es el escenario en donde convergen algunas rutas aéreas desde y hacia aeropuertos importantes tanto nacionales como extranjeros. Además queda bien cerca del espacio aéreo destinado para maniobras de entrenamiento para pilotos de la Fuerza Aérea Dominicana. Crecí deleitándome con los sobre vuelos de todas esas aeronaves, sobre todo por las militares, que en ocasiones realizaban vuelos rasantes sobre el pueblo haciendo tronar sus motores en los techos de las casas y provocando el asombro de todos. Yo como niño al fin, esas cosas las sobredimencionaba. Nunca olvidaré unas calcomanías que me regaló mi papa para que las pegara a las portadas de mis cuadernos. Se trataban de distintos aviones que para mi eran espectaculares. Tampoco olvidaré aquel avión Jumbo de la Pan Am que me obsequió mi abuela paterna un día de Reyes. Ya fuese en una película o una publicación en la prensa donde apareciera una aeronave, ese preciso elemento para mi se llevaba todo la protagonismo. Disfrutaba a plenitud los comerciales televisivos de compañías aéreas como Eastern Airlines y Dominicana de Aviación. En ellos aparecían muchas veces miembros de la tripulación a los que me encantaba ver luciendo sus elegantes uniformes de piloto.



En mi mente de infante veía a los pilotos casi como seres sobrenaturales. ¿Cómo estas personas físicamentes similares al resto de los demás tenían "el poder" de hacer volar esas gigantes aves de metal? Comprendo que muchos otros niños veían estas cosas, pero lo que aún no logro comprender es ¿por qué en mi despertó tanto interés por todo lo concerniente a los aviones? ¿por qué me provoca tanto placer volar siendo esta acción un gran miedo para la gran mayoría de las personas?

¿Por qué muchos hombres y mujeres sentimos pasión por la aviación?

Es algo que nos reconforta y nos dan placer. Nos produce curiosidad y nos llaman la atención, nos motivan y nos provocan.

Dios pone en el corazón de cada persona una pasión particular y en mí fue esa extraña pasión por los aviones.